Se trata de la Selección de jóvenes poetas latinoamericanos 1972-1990. Espero que disfruten de una voz fresca, renovadora, que caerá sobre los pueblos con una bendición de metáforas.
Saludos del sol
Juan Pomponio
Ranelagh, (Buenos Aires) 3 de septiembre de 2009
TRÁNSITO DE FUEGO

DANIELA CAMACHO
Nació en Sinaloa, México el 13 de noviembre de 1980. Es poeta, ensayista y editora. En 2005, funda junto a otros escritores la revista literaria El Puro Cuento. Publicó los poemarios En la punta de la lengua (Tintanueva ediciones, 2007) y Plegarias para insomnes (Editorial Praxis, 2008) y el libro de palíndromos Aire sería (Editorial Praxis, 2008). Estudió ingeniería industrial en el ITESM y en la actualidad cursa la carrera de lengua y literatura hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México, así como el diplomado en creación poética Zona Uno en la Casa Refugio Citlaltépetl. Sus poemas y ensayos han sido publicados en diversos medios de México, Argentina y República Dominicana.
Plegaria de una mujer sin lengua
un golpe del alba en las flores/ me abandona ebria de nada y de luz lila/ ebria de inmovilidad y de certeza)
Alejandra Pizarnik
Ebria que no, que de la luz no. Ebria y salmodiada por la noche no. Los pájaros más negros de mi boca y los cuchillos no, que de la muerte no. Todo el silencio y el gemir de oboes, la muchacha prostituta en mi ventana, el musgo entre los dientes no. El canto tremebundo de cigarras no, la hondura no. Yo arrastro este muñón de lengua entre palabras mudas que ya no, que lloran porque no. Y es ésta mi plegaria, ésta mi más dulce imprecación: la del dolor que no.
Desde otro cielo
Es levísimo murmullo el grito. En el cuenco de mi boca un beso lírico se arrastra y me humedece el canto. ¿Cómo hablarte desde aquí si mutilaron cada miembro de mi voz? ¿Cómo recordarte que en las manos llevo un mapa y una brújula para ver si me extravío de esta mi locura de sin ti? ¿Cómo, si tu cuerpo está tan lejos de mi abismo, allí donde lo veo y no lo toco? ¿Cómo, si en tu cielo hay niños pecadores y pájaros sin lluvia y en el mío mariposas que olvidaron que volaban, migas de libélulas y nubes lloradoras? Tal vez si me lleno la mirada de silencios, si me arranco las antiguas cicatrices y ornamento tu tristeza con el hilo de mis venas, tal vez si me anudo los retazos de la lengua al arco de esa viola que olvidaste. Sólo así sepultaré todos los barcos. Sólo así renacerán las jacarandas.
lll
Un trinar de lunas va resucitando lenguas en mi boca. Cansada del veneno y las cenizas, amanezco sobre el muelle de los solos, los enfermos, los vencidos. Desde allí labro mi pelvis con el pétalo de un barco que hace tiempo naufragó, voy cosiéndome las vértebras, recordando el día en que desnuda y enllagada vomité limosnas, masticando el tiempo del aullido y el color del asma, orinándome los huesos. Mi voz no dice nada, sólo gime, murmura el abandono de las plumas y el mendigo. Mi voz no dice nada, es un soplo que me ablanda los pulmones y la tráquea, es la mosca fértil, el herido pez que me navega los vestigios de la tarde. Y no me dice nada.
2 comentarios:
Excelente posteo
besos
Elisabet
Gracias Elisa!!
Haremos todo lo posible para publicar un poeta por semana. Son grandes talentos que vienen buscando un lugar. Aquí lo tienen.
Abrazo de luz
Juan
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