sábado, 10 de noviembre de 2007

DESDE SAN CRISTÓBAL, VENEZUELA.

¿Qué será de los pájaros en Ranelagh?

¿Cómo estará el otoño en mi barrio?

Miro hacia atrás y me alcanza

la inmensa realidad de la distancia.


Aún recuerdo

el corazón de mi madre

gritando en mi pecho

el día que me lancé a los caminos.

Recuerdo los rostros que pasaron ante mí,

los paisajes escritos en mi alma.


Escucho el llanto de Marcela

cuando nos despedimos en Lima.


¿Qué será de los amigos,

de la Calle Ancha

ahora pavimentada

donde en otras épocas

crecían las manzanillas

que mi abuela juntaba?

¿Cómo estará el amor de Hermes, mi perro,

la placita donde iba a poetizar mis sueños,

a dibujar con la forma de las nubes,

a pasar las tardes sin tiempo

escuchando la risa de la hierba,

el consejo de los árboles?


¿Qué serán de aquellos amores que tuve,

de la bicicleta blanca,

los libros que habitaron mi cuarto,

el horno a leña y los claveles?


¿Qué será de la parra plantada por mi padre?

¿Qué será

de aquella vida

que ya no tengo?

2 comentarios:

Mario Gallo dijo...

Querido Juan:

Un abrazo desde Terra Australis con la esperanza de que hayas conseguido lo que anhelabas.

Juan Pomponio dijo...

Querido Mario,

me alegra mucho saber de vos. Desde esta hermosa Venezuela, te dejo un gran abrazo de luz. Quisiera que añadir tu blog.

Juan Pomponio