jueves, 19 de febrero de 2009

LA FUERZA DEL FUEGO

CARLOS CRUZ ACEROS, el hierro forjado desde el alma.



Dice William Guaregua de su obra:

Estructura armónica de los elementos

Carlos Cruz Aceros es un luthier de lo imposible. Un fabricante musical guiado por una armonía intrínseca, por sonidos de frecuencias que difícilmente podríamos captar de manera inmediata. Es por esto que a veces resaltan en sus piezas un conjunto de clavijas acoplados a cuerdas imaginarias, un juego de llaves y varillas para que el viento pase hacia lugares secretos, una estructura armónica en sí misma que es a la vez ejecutante y partitura metálica. Hay una musicalidad que
siempre les rodea, un juego de acordes amoldado al espacio cuando se ejecuta un tangir visual entre los ojos que las miran el relieve de las superficies y la profundidad de sus oquedades.
Podríamos decir que entre el fuego purificador de los metales, el aire enigmático que rodea y habita los intersticios de sus piezas y la madera alimentada por el agua y la savia de la tierra, existe una cadencia cósmica que rodea las obras de Carlos Cruz. Sus piezas son el resultado de una alquimia armónica, de una búsqueda incesante a través del misterio y el placer de la creación.


Una pizca de su gran trayectoria

CARLOS CRUZ ACEROS - Escultor.

Nacido en San Juan de Colón, estado Táchira, Venezuela (1973). Entre otros estudios: Análisis Plástico, Universidad de la Sabana, Bogota, Colombia, 1993.Tecnología y Arte, Universidad de la Sabana, Bogota, Colombia, 1995. “Arte, Historia y Filosofía” Museo del Louvre, Paris, Francia, 1999. Viaje a Machu Pichu, Perú Agosto de 2000. Curso de museografía y Conservación prof. Alberto Asprino. 2005. Del 2005 al 2007 es coordinador cultural de la fundación banfoandes, y director de la casa Esteinvorh.
Sus obras fueron expuestas en Venezuela, Colombia, Costa Rica, EE UU, España y Francia. Ha realizado innumerables muestras de arte a través de extensa carrera como escultor.



La Fragua se llena de Aceros

15 comentarios:

escultor dijo...

Hola Juan!! un abrazo desde Venezuela, estoy viendo la obra de Carlos, esta tremenda toda la vitrina que le has hecho, su obra luce ancestral como siempre y gracias a tu blog viajará por la red llevando ese aire tachirense descendiente de los petroglifos milenarios, que sigua el misterio!!!

Juan Pomponio dijo...

Hola. No me dejaste tu nombre, trato de ver quién podrías ser pero no sé. Carlos se lo merece, además de un gran escultor es un gran amigo. Si puedes deja tu nombre con otro comentario así nos quitas tu misterio.

Abrazos de luz al pueblo tachirense.

Juan Pomponio

Anónimo dijo...

Gracias por tomar en cuenta el texto que escribí para la obra de Carlos Cruz hace ya varios años atrás.

Saludos desde Katy-Texas.
William Guaregua

Juan Pomponio dijo...

Estimado William:

Gracias a usted por escribir tan bonito texto para la bella obra del amigo Carlos Cruz Aceros, sin dudas un gran escultar. Me alegra recibir sus palabras desde Texas.

Reciba mi abrazo cordial.

Juan Pomponio

Anónimo dijo...

Che, lo digo porque una vez escribí para un artista amigo que tuvo una exposición en Nueva York y luego una periodista publicó una reseña en un diario tomando gran parte del texto sin mencionar mi nombre en ninguna parte. También me sucedió con una revista en Maturín, allá en Venezuela, tomaron tres textos que había escrito para exposiciones de amigos sin mencionar al autor. Por cierto que en esa ciudad viví un tiempo y dirigí un suplemento Cultural llamado "Fragua". Casualidades, no? Si vos querés te envío unos textos para colaborar con tu blog.

Saludos
William Guaregua
waguaregua@hotmail.com

Juan Pomponio dijo...

Ja. Me encantó lo de ¡Che! William, te comprendo, muchas veces nos toman los textos y ni siquiera nos citan. Es verdad.
Así que dirigió un suplemento llamado "Fragua", y ahora estás en esta "Fragua universal". Claro que me gustaría tus textos aquí. Puedes enviar dos poemas o un cuento corto, lo que tú quieras, una foto y una breve Bio de unas diez líneas. Y ya te ponemos en la lista para publicarte.

Recibe un gran abrazo de luz

Juan Pomponio

Aquí te esperamos.

Juan Pomponio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Juan, no consigo tu dirección de e-mail en el blog para enviarte los textos.

Saludos
William Guaregua

Juan Pomponio dijo...

Hola William ¡Que extraño!

Te la dejo aquí:

juanpomponio@gmail.com
juanpomponio@hotmail.com

Saludos

Juan

azpeitia dijo...

Es la fuerza de Chillida....azpeitia

Juan Pomponio dijo...

¡El Maestro Chillida! Tremendo escultor.

Juan

escultor dijo...

HOLA JUAN GRACIAS POR DIVULGAR LA OBRA DEL ESCULTOR MAS IMPORTANTE DE NUESTRA TIERRA ANDINA. COMO LO ES NUESTRO HIJO ILUSTRE CARLOS CRUZ ACEROS CON UNA GRAN TRAYECTORIA INTERNACIONAL Y. QUE ADEMÁS A ABIERTO CAMINOS A OTROS ARTISTAS.

escultor dijo...

HOLA JUAN GRACIAS POR DIVULGAR LA OBRA DEL ESCULTOR MAS IMPORTANTE DE NUESTRA TIERRA ANDINA. COMO LO ES NUESTRO HIJO ILUSTRE CARLOS CRUZ ACEROS CON UNA GRAN TRAYECTORIA INTERNACIONAL Y. QUE ADEMÁS A ABIERTO CAMINOS A OTROS ARTISTAS.

Juan Pomponio dijo...

¡Hola Hermano!

Carlos se lo merece porque además de un gran artista es un ser humano de una gran sensibilidad, y él fue el primero que me apoyó en uno de los momentos más difíciles de mi vida cuando estuve allá en la belleza de la tierra venezolana. Él impulso la edición de mi segundo libro FRAGUA UNIVERSAL. Así que va mi agradecimiento para Carlos desde la Fragua.

Un gran abrazo

Juan Pomponio

Anónimo dijo...

Alquimista de metáforas _ se adivinaba en su mirada...., y su sonrisa de bisturí solicitándome:
_ ¡Por favor... Píntame un cordero!
_¿Eh?
_! Píntame un cordero¡
hoy desde esta Pinacoteca de la memoria, claramente puedo reconocer a aquel enfant terrible del asteroide 612, solitario en medio del desierto.
Sin concesiones, metal y sentimientos, transmutación de símbolos que roe cuanto de sueños, heredero de utopías, com. lucidez temprana Carlos Cruz, sabemos que _de vez en vez _ fiel al asedio de las formas, aún observa la caja que dibujé, como en el cuento de Saint-Exupery, la cual conserva en su interior ese corderito por El tan ansiado.

Freddy Araque.
Escritor