lunes, 10 de noviembre de 2008

DESDE SAN CRISTÓBAL, VENEZUELA




¿Qué será de los pájaros en Ranelagh?

¿Cómo estará el otoño en mi barrio?


Miro hacia atrás

y me alcanza
la inmensa realidad de la distancia.


Aún recuerdo
el corazón de mi madre

gritando en mi pecho

el día que me lancé a los caminos.

Recuerdo los rostros que pasaron ante mí,

los paisajes escritos en mi alma.


Escucho el llanto de Marcela

cuando nos despedimos en Lima.



¿Qué será de los amigos,

de la Calle Ancha ahora pavimentada

donde en otras épocas
crecían las manzanillas

que mi abuela juntaba?


¿Cómo estará el amor de Hermes, mi perro,

la placita donde iba a poetizar mis sueños,

a dibujar con la forma de las nubes,

a pasar las tardes sin tiempo

escuchando la risa de la hierba,

el consejo de los árboles?



¿Qué será de aquellos amores que tuve,

de la bicicleta blanca,

los libros que habitaron mi cuarto,

el horno a leña y los claveles?


¿Qué será de la parra plantada por mi padre?

¿Qué será

de aquella vida

que ya no tengo?

Juan Pomponio 2008

2 comentarios:

En silencio... dijo...

hermoso... amigo¡

vivir la ausencia,
el recuerdo...
vivir la distancia,
añorar el encuentro.
en el presente... la historia
desde la historia... los sueños.
y en los parejes de un verso,
vivir la gloria de los instantes
que son presencia, memoria
que son remembranzas
son besos.

Casilda

Juan Pomponio dijo...

Es un poema visto desde la distancia de mi barrio allá en Argentina. Una nostalgia suave, sin tristezas. Es mirar aquella otra vida.

Gracias por tus palabras

Juan