miércoles, 27 de julio de 2011

UN POETA ESCONDIDO EN RANELAGH




Leonel Pirosanto es un muchacho de barrio, así como todos nosotros ¿Quién no lo es? Todos nacemos en algún lugar del mundo y después comenzamos el viaje de la vida. Nos conocemos desde muchos siglos. Una vez me comentó sobre sus escritos y recién hoy, se animó a enviarme algunos de sus poemas que dejo aquí en la Fragua Universal para todos los amig@s del mundo que visitan la página. Tenemos que animarnos a mostrar nuestras palabras, no tengamos miedo de nada. Lo más importante es realizarnos como seres humanos y escribir desde los cimientos del alma.


Un gran abrazo

Juan Pomponio


Así se nos presenta el poeta


Leonel Pirosanto nació en algún lugar de la Provincia de Buenos Aires. Pasó los cuarenta. Vivió bastante. Aun trata de vivir. Estudió en colegios privados sin avizorar que escribiendo podría obtener lánguidos y a veces potentes momentos de felicidad. Llegó a la lectura "profunda" quizás tardíamente, ventaja poco percibida todavía, ya que permite leer con un poquito más de sabiduría. Se nutrió de Faulkner, Vallejo, Whitman, Beatles, Intervalo, El Gráfico...etc. Dice no tolerar el realismo mágico ni los booms. Estuvo en Inglaterra y en Fuerte Apache. Tambien estudió comunicación social en la Universidad del Salvador. Dibujó desde siempre. Tomó clases con el maestro Hermenegildo Sábat y trabajó en publicidad, como diseñador gráfico e ilustrador. Viajó bastante, en la acepción más amplia del término. Seguirá escribiendo.


La poesía de Leonel


Algias


No tengo


a quien contarle


de mis hilachas


ni de mis algias.


Tanta pólvora mojada


y el azúcar, tan lejos en el tiempo


y el polvo todo encima


de la desidia


blanda y sensual


El fervor oscila


late


redobla


en el alma de zinc.


Un cuchillo que hiere


al fruto amarillo


llegando a su hueso,


esparciendo su sangre:


eso es el recuerdo


de mis desatinos.


Duelo


Y el zorzal


viene aún


a saludarte


pájaro-salmón


en la agonía de la noche;


no sabe que estás


sin cruz


cerca del mar


y que me faltas.

sábado, 16 de julio de 2011

LA FANTASIA DE MARTA RIVERA FERNER



Marta Rivera Ferner, la fantasía ilustrada de una gran maestra que llega a la Fragua Universal para mostrarnos parte de su extensa obra. Es para nosotros una enorme satisfacción tenerla entre todos los amig@s que concurren a visitar de nuestras páginas.



Marta Rivera Ferner, además es escritora, pintora e ilustradora argentina, radicada en España desde 1986. Sus primeras publicaciones fueron para la revista Anteojito de García Ferré, Buenos Aires. En dicha revista publicó siete cuentos, algunos de ellos con ilustraciones y textos propios y, otros, en colaboración con Alberto Urcaray.
Ilustró Platero y yo para Cicerone Film de Buenos Aires y nueve cuentos didácticos para niños, para Canal 9 de Buenos Aires.



En USA publicó varios cuentos (texto e ilustraciones) para Sullivan Arts Associates, de Palo Alto, California, para educación bilingüe. También colaboró como ilustradora en varias revistas económicas, culturales y deportivas de la ciudad de Buenos Aires (Misiones 2000, Indexa, Capetina). Realizó, como artista plástica, un sinnúmero de exposiciones en Argentina, Holanda y España. Invitada especial en varias ocasiones de la O.E.A. (Organización de Estados Americanos). Integrante del grupo Convergencia (artistas plásticos), de Buenos Aires.
En España dirigigió la revista Integración del Círculo Argentino de La Coruña, años 1990, 1991, 1992.



Ilustraciones para los títulos:



¡Prohibido casar, papá! De Fina Casalderrey, Editorial Galaxia, Vigo, 1995.
A abella na orella da ovella, con texto de Xavier López Rodríguez. Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2007.
José Martí, colección Mundo Abierto, Everest, 2007.
Los Mayas, colección Mundo Abierto, Everest, 2007.
Los aztecas, colección Mundo Abierto, Everest México, 2008.
Cinco dedos, cinco cuentos, con texto de Janaina Souza, Ediciones Brosquil, colección Saltamontes, 2008.
Versos liantes, contantes y sonantes, con texto de Mar Pavón, Ediciones Brosquil, colección Mis versos, 2008.
Leyendas de América, con texto de Silvia Dubovoy, Everest, 2007,
Cuentos para antes de dormir, de América, con texto de Silvia Dubovoy, Everest, 2008.



Cuentos para antes de dormir, de todo el mundo, con texto de Silvia Dubovoy, Everest, 2008.
Entre Papoulas, con texto de María Canosa, Everest Galicia, 2009.
Hasta los gatos quieren zapatos, poemas de María José Rico, Brosquil, 2009
¡Érguete!, texto de Carmen Baz, Everest Galicia, 2009.
Atrapado na torre, texto de Ana María Fernández y Xoán Babarro, Everest Galicia, 2009.
El sueño de García Márquez, con texto de Magalí Urcaray, Brosquil, 2009
El sueño de Lorca, con texto de Magalí Urcaray, Brosquil, 2009.
Sueño de dos, con texto de Silvia Dubovoy, Everest México, 2009.
Las babuchas de Abú Cassem, con texto de Silvia Dubovoy, Everest México, 2010
Las siguientes publicaciones llevan ilustraciones sobre texto propio:
El vendedor de tormentas. Colección Demademora, Ediciones Kalandraka, 1999.
El sapo, la sapita y sus blancas tripitas, Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2002.
Tres gatos cantores, Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2003.
La bufanda de Doña Melosa, Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2004. Segunda edición, 2007.
La bruja del diente, Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2005.
Alitas de cristal Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2008.
Ruidos, sombras y miedos. Everest Galicia, colección Montaña Encantada, 2008.
El elefante que no era elefante, Ediciones Xerais, colección Merliño, 2001 (publicada, también, en portugués, editorial Deriva, Portugal, 2003).
Garoto busca una estrella, Ediciones Xerais, colección Merliño, 2002.
El león de siete colores, Ediciones Brosquil, colección Estrella Polar, 2003. Segunda edición, 2006.
El sueño de las máscaras, (en colaboración con Alberto Urcaray), Ediciones Brosquil, colección Estrella Polar, 2003.
Una perla para Yamila, Ediciones Brosquil, colección Estrella Polar, 2006.
El país del gris, Ediciones Brosquil, colección Estrella Polar, 2008.
Cristóbal Colón, un mar, dos orillas. Ediciones Brosquil, colección Estrella Polar, 2008.
El sueño de Botticelli, Ediciones Brosquil, colección El Sueño de…,2006.
El sueño de Sorolla, Ediciones Brosquil, colección El Sueño de…,2006.
El sueño de Picasso, Ediciones Brosquil, colección El Sueño de…, 2008
El sueño de Velázquez, Ediciones Brosquil, colección El Sueño de…, 2008.
El imperio de Los Incas, colección Mundo Abierto, Everest, 2008.
Tres iguais, Everest Galicia, 2009.
Os manteis roubados, Everest Galicia, 2009



Obras juveniles:



El perfil de la luna, (novela histórica juvenil sobre la conquista del imperio inca),
Editorial Everest, colección Punto de encuentro, 2004.
NOVELAS:
Las Siete Cumbres, novela de corte fantástico, Editorial Zenith-Minotauro (Planeta), 2006.



Premios y distinciones:



Su libro El león de siete colores, de editorial Brosquil, ha sido incluido en Los Tres Imprescindibles de la Biblioteca, del Banco del Libro de Venezuela, 2006.
Ganadora del I Premio Internacional Sant Jordi de Ilustración, Valencia, España,
2010

miércoles, 6 de julio de 2011

EL ESPÍA de Alberto Urcaray




Se ha dicho, se dice y probablemente se dirá, que en Dormivela hubo, hay y posiblemente habrá, un Espía.
Nunca nadie lo vio, ni nadie pudo imaginar nunca qué podría alguien espiar en Dormivela y, por supuesto, espiar para qué y para quién.
La gente de Dormivela sabe, o al menos intuye, que espiar sueños es tarea, sino imposible, por lo menos, harto difícil.
Por otro lado, si alguien cuenta un sueño... ¿Cuánto de él pertenece al sueño en sí, al subconsciente y cuánto se ve modificado por lo racional y consciente?
Alguien – quizá, un espía de sueños – detectó que Salvador Dalí, si bien fabulaba, también retocaba sueños y este acto de espionaje sirvió para alejarlo del grupo surrealista de André Breton y amigos.
Sabido es que los espías profesionales trabajan por dinero. ¿Quién, en su sano juicio, pagaría por escuchar sueños en cantidades masivas y a los cuales no sabría cuánta credibilidad otorgarles?
Sabido es, también, que la gente espía por un simple acto de vouyerismo que da un placer un tanto solitario y pecaminoso.
De todas formas, saberse espiado confiere a todos nosotros, al fin mortales y soberbios, un aumento considerable de nuestro ego, algo así como “si te espían, vales algo más de lo pensado”.
Si en Dormivela no hay un Espía, al menos alguien, y esto es seguro, lo imagina.



Una breve reseña de ALBERTO URCARAY

Estudia Bellas Artes e Historia del Arte en Buenos Aires.
Se desempeña en varias facetas en el medio gráfico: dibujante de humor, ilustrador, dibujante publicitario y diseñador.
Publica en diferentes medios (periódicos, revistas, libros, etc) de Argentina, España, USA y Brasil.
Su obra plástica ha sido expuesta en varios países y acumula premios y menciones.
En Argentina, USA y España tiene publicados varios cuentos para niños (texto e ilustraciones).
Intervino como invitado en salones internacionales de humor e ilustración.


miércoles, 22 de junio de 2011

MIGUEL CRISPIN SOTOMAYOR: POETA Y CUBANO








EN LA REDONDEZ DEL TIEMPO

En este andar del tiempo por el tiempo
las bocas gritan, enmudecen, gritan, enmudecen.
Mientras
la Tierra gira y gira y gira
alrededor del tiempo
y el hombre y la naturaleza vuelven
del final a sus inicios y viceversa.
¡Canta! Y el tiempo vuela.
¡Calla! Y se detendrá.
Pasa el tiempo o regresa, ya ni sé.
Sólo veo, siento y saludo su redondez.




AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO


Cada frase es más fango a la garganta.
Cada paso alimenta con excreta alguna fosa.

Sépalo o no, quiéralo o no,
el sendero lo señala algún Mesías.

Cae un rayo, suena un trueno
y cualquier sitio se convierte en pesebre.

¡Dios! ¡Dioses!
¿De dónde salen tantos dioses voluntarios?
Aquí en la tierra como en el cielo.

Algunos mirlos creen
que su plumaje es blanco.



MIS AMIGOS POETAS


Mis amigos poetas
no están con los famosos en las antologías.

Mis amigos poetas odian la hipocresía,
le cantan a los duendes
y se mueren de pena por la muerte de un niño.

Mis amigos poetas apoyan las huelgas
y reciben balas
cuando disparan versos a la policía.

Mis amigos poetas están en las marchas
y cargan estandartes del Cristo de La Higuera.
Se oponen a las guerras y a las oligarquías.

Mis amigos poetas
jamás tendrán el Nobel.












sábado, 11 de junio de 2011

EL MAESTRO DE PINAR DEL RIO

José Luis Lorenzo Díaz



José Luis trabajando en su taller con toda la pasión del arte

JOSÉ LUIS LORENZO DÍAZ

Nacido en 1976, Pinar del Río, Cuba.
Graduado en la Escuela Profesional de Artes Plásticas de Pinar del Río.
Es miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Además de emplazar esculturas monumentales, realizar murales, diseñar catálogos e ilustrar revistas y libros, ha integrado jurados en prestigiosos eventos nacionales, provinciales y municipales. Actualmente se desempeña como pintor, dibujante, grabador, escultor e instalacionista; es artista independiente y posee más de cientocincuenta exposiciones y proyectos colectivos en Cuba y el extranjero, veintitrés exposiciones personales, siete menciones y veintiocho premios entre los que sobresalen:


Primer premio en el Salón “Visualidad Tropical” Editorial Cauce, Pinar del Río, Cuba, 2008.
Premio de adquisición, en el I Salón de adquisición de la UNEAC. Pinar del Río, 2006.
Premio de adquisición en el “Salón del Tabaco”. San Luis, Pinar del Río, Cuba, 2005.
Premios CUBAneo de las Artes Plásticas otorgado por la Casa-Taller Pedro Pablo Oliva a la obra más sobresaliente del año en 2004, 2002 y 1998, respectivamente. Pinar del Río.
Premio en el “Salón 14 de Diciembre”, ediciones de 2004, 2001, 2000, 1998 y 1997.
Premio del Taller Experimental de la Gráfica en el “Décimo Salón Nacional de Premiados”. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. La Habana, Cuba, 2004.
Premio en el “Salón de Artes Plásticas 20 de Octubre”. Pinar del Río, 2003 y 1999.
Premio Colateral del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en el “Salón de Artes Plásticas 20 de Octubre”. Pinar del Río, 2001.
Premio en el “Salón Provincial de Alumnos, Graduados y Profesores” de la Academia de Artes Plásticas de Pinar del Río. Galería Tele-Pinar. Pinar del Río, 2001.
Premio Colateral del Consejo Provincial de las Artes Plásticas en el “V Salón Nacional Tiburcio Lorenzo”. UNEAC. Pinar del Río, 2001.
Mención en el “II Salón de Arte Erótico”. Galería La Acacia. La Habana, 2001.
Premio en escultura e instalación en el evento internacional “Visuarte”. Cienfuegos, Cuba, 2001.
Premio con Performance en el evento “Máscaras en Pasarela”. ACAA. Pinar del Río, 2001.
Premios otorgados por Escuela Profesional de Artes Plásticas (EPAP), UNEAC y la AHS en el “II Salón de Arte Joven”. Pinar del Río, 1998.
Premio de Creación otorgado por la AHS al mejor proyecto expositivo, Metáfora Insular, presentado en 1997.

Obras de este artista se encuentran en colecciones privadas y estatales en países como Alemania, Bélgica, Cuba, España, Estados Unidos, Italia, Nicaragua, Noruega, Portugal y Venezuela.


JOSÉ LUIS LORENZO DÍAZ. Como contactar a…
Dirección Particular: Km. 2 ½ Carretera a la Coloma, #722. Código Postal 20100. Pinar del Río, Cuba.
http://www.estudio-tallerlorenzo.pinarte.cult.cu
E-mail: jllorenzo@pinarte.cult.cu
Telf: (53) (048) 724526.

Otros sitios:
http://jose-luis-lorenzo.artelista.com
http://www.enlacosmopista.com.ar/arte.html
http://www.enlacosmopista.com.ar/lorenzoobras.html

jueves, 9 de junio de 2011

UN POQUITO DE SOL



¡Qué frío hace hoy! Tengo que irme pronto antes que vengan a abrir los negocios de la galería. Qué seca tengo la boca… Entre el frío y el dolor de las rodillas, el hormigueo de las piernas, el dolor de la panza… me parece que tengo fiebre… Entre todo eso no dormí nada. Me tomaría un café con leche calentito y lo disfrutaría como nada, lo que pase después no me importa. Qué mal huelo, ya no podré acercarme a las bellas mujeres para oler sus perfumes, a metros ya las espanto. Yo era pintón, tenía lo mío, y sonreía, yo recuerdo que sonreía. También lloraba, que ahora ya no lloro. Tengo adormecidos los sentimientos. Se me humedecen los ojos sólo cuando veo a una familia completa y recuerdo que yo también tuve la mía, pero sino, ya nada me hace llorar. Uno se acostumbra al dolor del corazón y el del cuerpo pasa desapercibido. Pero sí, yo tuve una familia. También tuve amigos. Cuando invitaba a tragos y le sonreía a las mujeres en las barras. El otro día vi a uno de mis compinches y no me reconoció o se hizo el gil para evitarme. Más me dolió cuando vi a una noviecita del brazo de otro que sí me reconoció y me esquivó la mirada. Sí, es cierto, estoy todo sucio, descuidado, pero soy el mismo aunque los demás crean que no. Yo los sigo viendo a todos aunque me intenten confundir por un fantasma. Claro que ya no me preocupan demasiado, pero yo los veo, siempre los veo. Voy a caminar poco pero tengo miedo de desmayarme. Necesito un café, puedo recordar su aroma pero no su sabor. Si hoy consigo algunas monedas me voy a tomar un café, ya no tomaré cerveza o vino, que es más barato y me calienta mejor al alma. Pero a mi alma, como a mí, ya nos da todo igual. Me duele la vista… ¿Hace cuánto ya que estoy en la calle? En verano era más fácil, sí que era más fácil. El día era insoportable, casi igual que ahora, pero a la noche en el parque podía dormir si no me encontraba la policía. Y los grupos de jóvenes, bueno, más jóvenes que yo que con treinta y nueve no puedo considerarme muy viejo, ellos me ofrecían a veces el último trago de sus botellas. Ahí tumbado mirando las estrellas y con un poco de mareo soñaba que era libre de esta pesadilla, de este mundo. Esos días no me daban ganas de suicidarme, me daban ganas de imaginar que algún día podría recobrar mi vida, o tener una vida normal. No volvería a hacer los trabajos que hice que no me sirvieron de nada pero haría algo simple, y ya está, algo que me den de comer, o te juro que hubiera cambiado todo lo malo de este mundo. Algo para pagar una pensión y comer un plato caliente una vez al día, una duchita, ¡qué hermosa era la ducha!... ¿Por qué me duelen tantos los ojos? Allí hay muchos policías, mejor pego la vuelta. Pero yo quería ir a ese parque donde van las familias para recordar la mía, recordar que yo tuve una. Me gusta recordar cuando era chico y estaba entero. Había problemas pero la vida me guiñaba el ojo, los adultos eran generalmente buenos. ¿Serán distintos con los chicos que están en la calle que conmigo? Ojalá que sí. Ahora ven mis ojos perdidos y nadie me guiña el ojo, le avergüenzo a la sociedad. Pero si yo formé parte de ellos, si yo no elegí que me echaran del trabajo, que no tuviera ahorros y que no pudiera insertarme en menos de una semana, el tiempo que me llevó dejar la pensión donde estaba para comenzar a deambular. ¿Cuándo fue todo eso? Hace seis o siete meses, pero me parece que fue hace mucho más. Me duelen las rodillas… Algunos que están en la calle como yo se las rebuscan mejor, a mí no me sale, yo sólo tengo… no sé lo que tengo, si no recuerdo ni mi nombre, ni tampoco me importa. Yo me digo a mí mismo Loco, ¡qué pasa Loco! Y me siento acompañado. En esta ciudad no hay perros sino me iría con ellos. Ni en la iglesia me quieren, porque dicen que apesto. Yo no quiero recordar todo lo que he leído, ni tengo fuerzas para discutir con nadie. Cuando pienso mucho, como ahora, me dan ganas de ir a la casa de gobierno y decirles que vengo a matar al presidente, que sí, lo haría, tal vez, pero en realidad lo haría para que me disparen, provocar que me maten. Pero como no quiero suicidarme no lo hago. Tampoco quiero ir preso que allí tendría algo de comida y techo pero sería darle la razón a ellos, ¿qué quieren que haga? Si muero, muero en mi ley. Estoy muy cansado. Quiero verme en ese escaparate… Parezco muy grande, pero es que no me reconozco, no, para nada… Quiero un poquito de sol, que hace frío. Me tiraré en ese banco, es de madera, más cómodo, y esperaré al mediodía tostándome un poco para luego volver a deambular, que hoy quiero tomarme un café. Ahí viene una familia, qué limpito se ve el nene… Me escupió y los padres no le vieron, ni yo puedo decirle nada, pero ¿por qué me escupió? No soy nada, no valgo nada, pero si soy el mismo de siempre, claro que más apagado, herido, pero veo lo mismo que veía cuando sonreía en la barra a una dama, sí, ese era yo aunque me parece un recuerdo del cine. Me quedo en este banco, no doy más… Siento que me desvanezco, me parece que me voy a desmayar. No, Dios, no permitas que me desmaye, haz que me muera de una vez. Perdón, amén.


Madrid, 2010


Avgvstinvs Eliyahu