martes, 3 de febrero de 2009

LOS VERSOS NACIDOS EN PUNO



Leoncio Luque Cota, nació en Perú (Puno – Huancané) el 02 de abril de 1964. Siguió estudio de Economía en la Universidad Nacional del Callao (1985) la misma que abandonó un año después, para seguir estudios de Educación en la especialidad de Lengua y Literatura en la universidad Federico Villarreal.
Publicó los poemarios Por la identidad de las imágenes (1996), En Las grietas de tu espalda (2001) y Crónicas de Narciso (2005). Realizó estudios de Maestria en la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta). Editor de la revista TROMBOSIS LITERARIA. Publicó en la Antología “Persistencia Vital: Noble Katerba. Participó en el Encuentro Internacional de Poetas del Mundo, realizado en Santiago de Chile - 2008

IGUAL QUE LA EXTENSIÓN DE TU CUERPO

IGUAL QUE EL MUNDO


Igual que el mundo
La ciudad arrasada con su boca de monóxido
Con sus ecos infernales de autos
Con sus brazos de hoguera deslumbrada
Con sus lenguas bípedas hablando otras lenguas
Con sus ojos de agua estancada
Donde sin piedad
En este cuarto oscuro
Empujo la luz clavada del día
Con un fusil descargando
Las costumbres
Donde desmorono la noche
Y froto la luna llena
Y quito la traba de la noche
Hasta que el sol aparezca
Con su espejo quebrado
En silencio
En el constante agitar del alba
En el rumor de sus cabellos
Y vasos de cerveza cristal
Demoliendo la ciudad
Al inicio del día.

TAMBOR DE PIEDRA

uno


las palabras se alejan en la extensión del camino
se dirigen hacia esa esquiva sombra dura delgada
de una mujer que se ahoga en el mar de fuego
donde se convocan encuentros de monedas de galeones
abandonado por los hombres del pasado.

todos gimen desde el pasado
como señal de auxilio y se desplazan
para empezar lentamente desde el principio
para alejarse luego.

NELLY ANTOKOLETZ Y SU POESÍA



PAJAROS DE FUEGO

Como pájaros de fuego
que aventan las distancias,
se han ido las palabras
con las luces del alba.

Inquieta, desorbitada,
impetuosa,
cruza el águila
las gélidas alturas,

la ciega la luz potente
de la cima, en la montaña
gotero natural
de un abismo,
donde sucumben los sonidos.

Y tiemblan las piedras
milenarias
al paso de los pájaros de fuego.

Refulgen como soles
sus córneos picos

que buscan en el aire
inspiración, motivo,
plasman sobre la efigie
en un solo panel
dolores,
ansiedad por volver
a la planicie
y asir, de los otros
sus amores.

Como pájaros de fuego
las palabras arden
y queman
si se sienten esclavas,
remontan horizontes
sobre nubes rosadas
y mueren insomnes
si no son expresadas.-

CUERPO DESNUDO

Qué escribo esta noche, qué escribo…
solamente dolores y ausencias
que confunden y
cambian mi rumbo,
es muy poco lo que yo percibo.

Ahuecada el alma, enferma
y doliente,
atisba distancias , lejanos
encuentros de tiempos
de antes.

Ya no queda nada, la esperanza
ha muerto,
cual cuerpo sin sustancia.

Se fueron los sueños,
los días,
las ansias,
el saberte dueño de mis añoranzas.


Dentro del complejo
conducto del alma, donde no duele
lo cruel
de la ausencia, apenas se nota
que tu ya
no existes,
y que mi persona, igual que la nada,
ha quedado yerta,
como desnudada, ante la rudeza
de la verdad,
destrozada… y muerta.-
…………………………………………

NELLY ANTOKOLETZ .-2007

lunes, 2 de febrero de 2009

EL MAESTRO MARCELO DI MARCO



En la vida tenemos que estar preparados para aprender de aquellos que tienen el conocimiento. Si nos encerramos y creemos saber todo con respecto al trabajo literario, nos privamos de una gran oportunidad para seguir creciendo como poetas /escritores. La primera vez que me encontré con Marcelo di Marco, fue allá por el año 2002 en su casa de Palermo, Buenos Aires.
Recuerdo que tenía la inquietud de comenzar a trabajar con mis poemas que estaban archivados. Nunca antes había participado de talleres literarios, pensaba que podían condicionarme la forma de escribir o terminar escribiendo como los demás sin tener un estilo personal. Sabía que necesitaba un guía para mi carrera literaria y poder comprender en dónde me encontraba parado a nivel poético.
Cuando le entregué el primer poema, el Maestro lo leyó con atención y en pocos segundos comenzó a trabajar con las palabras. Interiormente me decía: “Me está cambiando todo el poema. ¿Qué hace?”. Luego, cuando me hizo ver el motivo de aquellos toques precisos, llamados por él de “corte y corrección”, aquellos versos que para mí habían sido mutilados, alcanzaron otra dimensión. Ahí mismo comprendí lo verde que estaba con respecto al trabajo poético, me quitó la venda de mis ojos y pude ver todo lo que tenía y tengo para seguir aprendiendo sobre el manejo de las palabras o el poder de una metáfora. Fueron ocho meses de un aprendizaje continuo. Había sembrado en mi algo poderoso que luego germinaría en la publicación del primer libro titulado “Salvaje.”
En esa época esperaba ansioso a que llegara el día viernes cuando nos reuníamos para trabajar aquellos versos que, con tanta maestría me ayudó a pulir. El viaje en tren y luego en el Metro desde Ranelagh a Palermo lo hacía con una satisfacción enorme porque sabía que, en cada encuentro aprendería mucho más.
“Ojo con los adjetivos. No exageres. Busca las palabras necesarias”, me decía entre otras tantas enseñanzas. Y no se trataba de aceptar todo lo que él me dijera sino de ver que sus correcciones o sugerencias eran acertadas. ¿Cómo no aprender de una persona que tiene ese don? Hoy, me siento eternamente agradecido y puedo decirles que, si están buscando un maestro para comenzar a trabajar en la literatura: Marcelo di Marco es la persona indicada. Tiene el ojo avizor para contemplar lo que nosotros no podemos ver en nuestros trabajos y sabe enseñar sin rozar la esencia del escritor. Me siento muy agradecido por haber tenido a tan grande escritor como mi primer maestro en la literatura. Gracias por aclararme el camino.

Juan Pomponio, 30 de enero de 2009. Ranelagh, Buenos Aires.

Una breve reseña biográfica de Marcelo di Marco

Marcelo di Marco nació en Buenos Aires en 1957. Desde hace más de veinte años publica libros de poesía, narrativa y ensayo, como así también artículos y críticas sobre literatura y cine. Dedicado a la coordinación de grupos de escritura desde 1979, sintetizó esa experiencia en cuatro títulos de Editorial Sudamericana: el best-seller Taller de corte & corrección. Guía para la creación literaria (1997), Hacer el verso. Apuntes, ejemplos y prácticas para escribir poesía (1999) -"…dos de los mejores textos que se puedan encontrar en español sobre técnicas de escritura de prosa y poesía" (El escriba, marzo de 2000)-, Atreverse a escribir (2002) y Atreverse a corregir (2002) -estos dos últimos, escritos en coautoría con la autora de esta nota, y lanzados también como e-books en una coedición con elaleph.com: Atreverse a escribir es el primer libro electrónico en la historia de Sudamericana-. Actualmente, Di Marco es el coordinador general del TC&C en elaleph.com, imparte talleres literarios virtuales y dirige personalmente los distintos grupos de escritores que buscan perfeccionar su estilo con un método ya reconocido y aplicado en escuelas y talleres de todo el país.

domingo, 1 de febrero de 2009

FOTOS DE LA SENDA DEL ALMA POR SUDAMÉRICA

CUANDO PERDI LA INOCENCIA

Graciela María Casartelli de Unquillo, Sierras de Córdoba, Argentina



Contaba 6 años y como todos los niños y las niñas, disfrutaba los minutos que mis padres me brindaban, contándome sus experiencias, cuentos y reflexiones.

Mi padre por entonces, estaba con una gran depresión, cuyo origen nunca llegué a comprender; pero sí a vivir…y también a sufrir. Por lo general estaba todo el día acostado y cuando salía del dormitorio, su aproximación era hosca y cambiante, con un tono muy lejano de nosotros, sus hijos. A esto, agregaba extraños momentos de estrepitosa alegría, en que bailaba solo y más me causaba asombro, estos comportamientos que nunca podía discernir. De todos modos, a esa edad, la dependencia que uno crea hacia sus mayores, o tal vez en mi propio caso, era importante.

En los anocheceres, solíamos sentarnos en un banco que teníamos en el jardín del frente de casa, bajo un farol que estaba apagado y allí platicábamos largamente. Con sinceridad, disfrutaba mucho esos únicos momentos de acercamiento, que han quedado en mi memoria; solamente eso, el disfrute de la vivencia y no los contenidos de las pláticas. Sí recuerdo el perfume de los jazmines que trepaban en las ventanas del living que daban al norte, hacia la calle y alguna alusión que él hacía de su belleza.

Una noche, en que todo parecía dotado de hermosura y armonioso en esa relación, tuve una idea que creí feliz. Intentando agradarle, pensé en alumbrar el lugar y sin más, corrí hacia dentro de la casa, buscando la llave que encendería el farol y lo prendí.

Presurosa, corrí nuevamente hacia el banco donde estaba mi padre, con un gran gozo en el corazón. Él, que se había parado junto al banco, me recibió propinándome un cachetazo en la cabeza, que sentí como un golpe intenso y por supuesto, mi reacción fue llorar desconsoladamente buscando a mi madre, para pedir su refugio. Recuerdo que ella le recriminó aquella acción, abrazándome.

Pero, ese fue un instante, en que aquella luz, la cual prendí osada, por dar tanto cariño, se apagó en mi espíritu.

A pesar de mi corta edad, percibí la injusticia en la mano violenta del más poderoso, que no mide la consecuencia de sus actos, en la vida y en el corazón del agredido…

Sí, aquella noche perdí la inocencia…

Esa inocencia de alma entregada honestamente, íntegra e ingenua.

Ya no valdría la pena en mi futuro, volver a entregarla nuevamente. Ahora, estaba manchada, con la sombra de la desconfianza, el recelo y el cálculo.

No queda mucho por construir, cuando la pureza del alma, ya no importa ni existe. Se reconstruyen pedazos, pero como el cristal, no puede repararse.

Si pudiéramos medir nuestros impulsos y pensar, antes de actuar, no cometeríamos tantos errores; y por supuesto que la adultez, la madurez, a uno lo vuelven más compresivo y se perdona todo, más a nuestros padres.
Qué hermoso sería, regresar al minuto antes, que mi corazón se rompiera y cambiar así el curso de mi historia…

TIME. PINK FLOYD

GREMIOS DE ESCRITORES DEL PERÚ


Foto Juan Pomponio

MIÉRCOLES CULTURALES
Gran Acto de Inauguración
Participación especial del maestro

Juan Rivera Saavedra en
«Anatomía de un apunte literario»

Invitados

Abilio Soto, Isabel de la Cruz

Margot Palomino
Grupo Voces

Conducción
Viviana Gómez

4 de febrero - 7:00 p.m.
Club Departamental Puno, Jr. Cervantes 137
Cdra. 2 de Av. Brasil

Brindis de amistad y solidaridad

INGRESO LIBRE