lunes, 12 de noviembre de 2007
DONDE MUERE EL SOL
Un pájaro besa la tarde,
el mar vigila el encuentro.
La espuma trae mensajes
de algas trasnochadas.
Criaturas nocturnas
danzan
entre las estrellas.
El silencio de las piedras
recibe el anochecer.
La eternidad del mar
apenas nada.
el mar vigila el encuentro.
La espuma trae mensajes
de algas trasnochadas.
Criaturas nocturnas
danzan
entre las estrellas.
El silencio de las piedras
recibe el anochecer.
La eternidad del mar
apenas nada.
SENTADO EN EL MALECÓN
Cae la noche en la aldea
de Puerto Colombia.
La negrura del mar
trae lenguas blancas
con mensajes cifrados
vienen las olas tranquilas
-cadencia natural-
El océano:
una bestia devoradora
que gime preguntando
por la luna.
EN PLAYA GRANDE
Cae la tarde sobre la aldea.
Los aguacates se maduran
silenciosos.
El mar trae susurros,
voces de marinos
en busca de peces
como flechas plateadas.
Una rumba enamorada
suena en el trópico ancestral.
Las morenas caminan
hacia el amor,
sonríen con marfiles
tallados en sal.
EN LA ALDEA DE PUERTO COLOMBIA
Una barca sin nombre toma
las rutas nocturnas del mar.
¿Buscará sirenas encantadas?
las rutas nocturnas del mar.
¿Buscará sirenas encantadas?
CONTEMPLANDO LA TARDE EN CHUAO
Las olas desfiguran el camino
trazado por el sol.
Escribo con gotas de sal,
mi cuaderno es huella
de todos los mares,
memoria de las arenas.
La tarde sigue caminando.
La tarde es fragua universal.
trazado por el sol.
Escribo con gotas de sal,
mi cuaderno es huella
de todos los mares,
memoria de las arenas.
La tarde sigue caminando.
La tarde es fragua universal.
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